13 nov 2009
Decepción
Hoy estuve almorzando con compañeros y ex compañeros de trabajo en Chillis. Sin duda tienen la mejor limonada de Mérida, eso no va a cambiar. Pero esperaba otra cosa de la comida. Estaba grasosa y dura. Lástima. Caen tan rápido las divinidades...por eso la mejor comida es la que prepara Cecy, y la mejor bebida...la de lata
12 nov 2009
"Te quiero más que a mí"...
Desde que nos cambiamos a Uniprint la vida laboral parece que corre más lenta. Será por el lugar o será porque el entorno más organizado hace que nos organicemos más...O quizás será la nueva oficina, muy grande, demasiado a veces, tanto que las voces se pierden, sobre todo con los dos mega aires acondicionados industriales que tenemos en la pared.
Algunos dicen que nos fuimos por la puerta de atrás y hay quien ve traición en nuestra marcha a Uniprint. Yo lo veo muy positivo. Es un paso adelante y aunque duele dejar físicamente (no moralmente) la casa en la que uno se va haciendo periodista, los retos nuevos y los cambios siempre son postivos.
Durante la primera semana y media me he preguntado muchas cosas. ¿Qué tengo que hacer? ¿Qué se espera del equipo? ¿Cómo tenemos que demostrar que valemos mucho? ¿Cómo puedo hacer que el equipo siga para arriba y que todos seamos cada vez más competentes y mejores? La verdad, la primera semana y media está siendo un poco extraña. No es miedo, es incertidumbre y ganas de abarcarlo todo aunque sé que hoy día no podemos abarcar todo, siento que todo el mundo espera que así sea. Sea como sea, el equipo está muy preparado y lo que abarquemos lo haremos con mucha calidad.
Hoy, por ejemplo, fue uno de esos días de orgullo. Hace un par de horas fue la presentación de "Espejo de mi Yucatán", un libro que editó el equipo y que ha causado gran aceptación. Se trata del primer homenaje en forma de libro de Fernando Espejo más de dos años después de su muerte. Políticos, profesores, figuras de la cultura, amantes de las letras y directivos de la empresa estaban ahí, en un auditorio grande. Más de 70 personas asistieron. Atrás, en la parte más oscura y alta del auditorio, me senté a ver la presentación. Hablaron cuatro personas: su hija, el alcalde, un cronista de la ciudad y un directivo de la empresa. Me vinieron a la cabeza todos los momentos que pasamos para hacer el libro: correcciones, presentaciones, revisiones, diseño, agobios, peleas...pero al final, ahí estaba el resultado, un libro que es ya parte de la historia cultural yucateca. En el interior, una firma, Grupo Megamedia y una unidad como editora: LA FACTORÍA. En la presentación nadie se acordó de nombrar LA FACTORÍA. O quizás alguien se acordó que tenía que nombrarlo, pero no lo hizo. Finalmente todos somos Megamedia y eso es ser "patrióticos", pero qué bonito hubiera sido que se acordaran de LA FACTORÍA. Sea como sea, yo me acordé y todos los directivos que estaban presentes también y los que compren el libro lo sabrán.
Estuve más de una semana detrás de un boleto para que viniera Cecy. En estas cosas es complicado, pero no dejé de intentarlo. Al final no se pudo. ¿Se hubiera podido? Claro que sí, pero no se pudo.
En el Olimpo
Después de la presentación hubo un vinito y unos canapés para los asistentes al evento; en el balcón de El Olimpo. Ahí me asomé unos momentos. Corría el viento, leve pero rico. El parque que había frente al balcón ya estaba oscuro aunque las farolas intentaban rescatarlo de la penumbra, al igual que algunas computadoras encendidas y disfrutando el wifi libre del mismo. "Qué padre", dije. "Qué curioso. Tanto tiempo haciendo el libro para que todo se resuma en un rato de presentación...en una plática y un vinito en el balcón". No me quejo..Solo digo que es curioso. "Es tan corto el amor y tan largo el olvido", decía Neruda...
Ximena Espejo me saludó. Su hija está emocionada y agradecida. Que le hagan un homenaje así a tu padre debe ser para emocionarse. Y me lo dijo. La hija de Fernando Espejo me dio las gracias y se emocionó con un libro que hicimos nosotros. Eso no tiene precio. El hermano de Espejo no se acordaba de mí. Bueno, no le juzgo, no tiene porqué si nos vimos una vez únicamente. Pero cuando le hablé, mi acento me delató. "Sí, sí, claro...tú eres....tú eres....sí, sí, claro, que nos reunimos en las oficinas de Líber", me dijo. "Así es, don Jorge, así es, soy el mismo". No importa que no se acuerde de mi nombre. Yo tampoco antes de que me dijera un compañero "mira, ahí viene don Jorge Espejo a saludar" en el balconcito de El Olimpo.
Salí del lugar despidiéndome de algunas personas y me metí en la librería. Es curioso cómo una librería puede cambiar de ambiente completamente si es de noche. La oscuridad de la calle puede hacer que una librería sea más interesante y rica de lo que ya lo es durante el día. Salí a los diez minutos y el ambiente del centro en las noches es espectacular. Parece un día a medio día. Las noches del jueves se sienten especiales en el centro. "Aquí debería estar Cecy, conmigo", y me vino a la mente algo que le dije en el messenger el otro día: "te quiero más que a mí". "Nunca me habías dicho eso", me respondió..."Te quiero más que a mí"...volví a pensar mientras me metía en el estacionamiento y la iba a buscar...
Algunos dicen que nos fuimos por la puerta de atrás y hay quien ve traición en nuestra marcha a Uniprint. Yo lo veo muy positivo. Es un paso adelante y aunque duele dejar físicamente (no moralmente) la casa en la que uno se va haciendo periodista, los retos nuevos y los cambios siempre son postivos.
Durante la primera semana y media me he preguntado muchas cosas. ¿Qué tengo que hacer? ¿Qué se espera del equipo? ¿Cómo tenemos que demostrar que valemos mucho? ¿Cómo puedo hacer que el equipo siga para arriba y que todos seamos cada vez más competentes y mejores? La verdad, la primera semana y media está siendo un poco extraña. No es miedo, es incertidumbre y ganas de abarcarlo todo aunque sé que hoy día no podemos abarcar todo, siento que todo el mundo espera que así sea. Sea como sea, el equipo está muy preparado y lo que abarquemos lo haremos con mucha calidad.
Hoy, por ejemplo, fue uno de esos días de orgullo. Hace un par de horas fue la presentación de "Espejo de mi Yucatán", un libro que editó el equipo y que ha causado gran aceptación. Se trata del primer homenaje en forma de libro de Fernando Espejo más de dos años después de su muerte. Políticos, profesores, figuras de la cultura, amantes de las letras y directivos de la empresa estaban ahí, en un auditorio grande. Más de 70 personas asistieron. Atrás, en la parte más oscura y alta del auditorio, me senté a ver la presentación. Hablaron cuatro personas: su hija, el alcalde, un cronista de la ciudad y un directivo de la empresa. Me vinieron a la cabeza todos los momentos que pasamos para hacer el libro: correcciones, presentaciones, revisiones, diseño, agobios, peleas...pero al final, ahí estaba el resultado, un libro que es ya parte de la historia cultural yucateca. En el interior, una firma, Grupo Megamedia y una unidad como editora: LA FACTORÍA. En la presentación nadie se acordó de nombrar LA FACTORÍA. O quizás alguien se acordó que tenía que nombrarlo, pero no lo hizo. Finalmente todos somos Megamedia y eso es ser "patrióticos", pero qué bonito hubiera sido que se acordaran de LA FACTORÍA. Sea como sea, yo me acordé y todos los directivos que estaban presentes también y los que compren el libro lo sabrán.
Estuve más de una semana detrás de un boleto para que viniera Cecy. En estas cosas es complicado, pero no dejé de intentarlo. Al final no se pudo. ¿Se hubiera podido? Claro que sí, pero no se pudo.
En el Olimpo
Después de la presentación hubo un vinito y unos canapés para los asistentes al evento; en el balcón de El Olimpo. Ahí me asomé unos momentos. Corría el viento, leve pero rico. El parque que había frente al balcón ya estaba oscuro aunque las farolas intentaban rescatarlo de la penumbra, al igual que algunas computadoras encendidas y disfrutando el wifi libre del mismo. "Qué padre", dije. "Qué curioso. Tanto tiempo haciendo el libro para que todo se resuma en un rato de presentación...en una plática y un vinito en el balcón". No me quejo..Solo digo que es curioso. "Es tan corto el amor y tan largo el olvido", decía Neruda...
Ximena Espejo me saludó. Su hija está emocionada y agradecida. Que le hagan un homenaje así a tu padre debe ser para emocionarse. Y me lo dijo. La hija de Fernando Espejo me dio las gracias y se emocionó con un libro que hicimos nosotros. Eso no tiene precio. El hermano de Espejo no se acordaba de mí. Bueno, no le juzgo, no tiene porqué si nos vimos una vez únicamente. Pero cuando le hablé, mi acento me delató. "Sí, sí, claro...tú eres....tú eres....sí, sí, claro, que nos reunimos en las oficinas de Líber", me dijo. "Así es, don Jorge, así es, soy el mismo". No importa que no se acuerde de mi nombre. Yo tampoco antes de que me dijera un compañero "mira, ahí viene don Jorge Espejo a saludar" en el balconcito de El Olimpo.
Salí del lugar despidiéndome de algunas personas y me metí en la librería. Es curioso cómo una librería puede cambiar de ambiente completamente si es de noche. La oscuridad de la calle puede hacer que una librería sea más interesante y rica de lo que ya lo es durante el día. Salí a los diez minutos y el ambiente del centro en las noches es espectacular. Parece un día a medio día. Las noches del jueves se sienten especiales en el centro. "Aquí debería estar Cecy, conmigo", y me vino a la mente algo que le dije en el messenger el otro día: "te quiero más que a mí". "Nunca me habías dicho eso", me respondió..."Te quiero más que a mí"...volví a pensar mientras me metía en el estacionamiento y la iba a buscar...
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Otoño
20 jul 2009
Viaje al DF
Hace unos días me ofrecieron algo irrechazable. Serán 120 horas de estudio y dedicación plena a un diplomado muy interesante sobre actualización periodística. Viene muy bien, sobre todo porque estaba viendo en internet algunos másters para hacer en Yucatán.
No es una maestría, pero sí un diplomado muy enriquecedor, estoy seguro. El lunes tengo reunión en el Distrito Federal. Mi vuelo sale el domingo y regreso el lunes en la noche. Me gustan estos viajes. Son un poco cansados, pero siento que son muy productivos, que cuando menos tiempo tienes más lo aprovechas.
No te preocupes, Cecy, disfrutaremos nuestro fin de semana de cumpleaños. Playa nos espera y será como imaginamos. Ya sabes, lo que hablamos, lo primero es lo primero y lo demás debe acoplarse....finalmente todo debe alinearse para conseguir lo que queremos....
No es una maestría, pero sí un diplomado muy enriquecedor, estoy seguro. El lunes tengo reunión en el Distrito Federal. Mi vuelo sale el domingo y regreso el lunes en la noche. Me gustan estos viajes. Son un poco cansados, pero siento que son muy productivos, que cuando menos tiempo tienes más lo aprovechas.
No te preocupes, Cecy, disfrutaremos nuestro fin de semana de cumpleaños. Playa nos espera y será como imaginamos. Ya sabes, lo que hablamos, lo primero es lo primero y lo demás debe acoplarse....finalmente todo debe alinearse para conseguir lo que queremos....
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Cosas cotidianas
16 jul 2009
Viaje
En unas semanas vienen los naxos. 4 para ser exactas. Es emocionante ver cómo tus mejores amigos vienen a verte a la otra parte del mundo. Es ilusionante e impactante. Hace tanto que no nos vemos y cuando se acerca la fecha pienso que los quiero más que nunca...Es emocionante...ya quiero que estén aquí...
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9 jul 2009
Los narcoabogados
Cuando llegué a México y me encontré con la dura realidad del narco en todo el país, me interesé en el tema y traté de leer algunos libros para comprender el mundo de los narcos, los carteles y la situación que se vive en el país. Desde entonces me he leído algunos libros como "De los maras a los zetas", "El cartel" o un libro que trae cola y generó mucha polémica, un Quijote apócrifo en el Siglo XXI mexicano, un libro cuyo autor es toda una incógnita y cuyos talleres de impresión también: "La Familia Cantón Zetina", que habla sobre los tejemanejes en Tabasco.
Ahora me estoy leyendo "los narcoabogados". Todavía voy por la mitad y está muy interesante ver los nexos entre Colombia y México. Aquí te dejo un breve diálogo del libro que no tiene desperdicio. El periodista Ricardo Ravelo, autor del libro, platica con Gustavo Salazar Pineda, quien fuera abogado del capo colombiano Pablo Escobar durante muchos años:
Ricardo Ravelo: ¿Qué se siente defender a un capo de altos vuelos y vivir con miedo?
Gustavo Salazar: Es la esencia de la vida. El peligro es parte de la vida. También se disfruta, como otras emociones. Para mí, la vida no tiene sentido sin la inseguridad. El miedo y el peligro son ingredientes que le dan un sabor agridulce a la vida.
(...)
RR: ¿Qué le dejan en su vida todas estas experiencias?
GS: Satisfacción. La abogacía es un juego. Estoy entre los cinco mejores abogados de mi país. Hubo un abogado más inteligente que yo, que, como otros, amasó una gran fortuna. Se llamaba Bladimir Mosquera Cruz. Lo mataron (...) en Cali. Era muy sagaz, pero creo que uno de sus errores fue que era voraz por el dinero. Era ostentoso. A mí me gustó el bajo perfil (...). Nunca quise tener escolta. No creo en la seguridad que brindan. Los únicos que están seguros son los muertos. A mí me encanta el peligro. Entendí que la vida no es lógica, es un peligro, un enigma. Es como un río que fluye. Ya la disfruté y la disfruto (...). Soy el único abogado que reconoce públicamente ser de la mafia. Nunca exigí millones a mis clientes. Es un error. Cobré lo justo: un adelanto y lo demás en mensualidades. Nunca me comprometí a conseguir sentencias favorables a mis clientes. Hacerlo y no cumplir hubiera sido mi sentencia de muerte (...). Tuve clientes colombianos en varios países del mundo, la mayoría en España y Francia. Ahora, muchos están en Venezuela. El régimen de Chávez ofrece mucha seguridad a los narcos (...).
Ahora me estoy leyendo "los narcoabogados". Todavía voy por la mitad y está muy interesante ver los nexos entre Colombia y México. Aquí te dejo un breve diálogo del libro que no tiene desperdicio. El periodista Ricardo Ravelo, autor del libro, platica con Gustavo Salazar Pineda, quien fuera abogado del capo colombiano Pablo Escobar durante muchos años:
Ricardo Ravelo: ¿Qué se siente defender a un capo de altos vuelos y vivir con miedo?
Gustavo Salazar: Es la esencia de la vida. El peligro es parte de la vida. También se disfruta, como otras emociones. Para mí, la vida no tiene sentido sin la inseguridad. El miedo y el peligro son ingredientes que le dan un sabor agridulce a la vida.
(...)
RR: ¿Qué le dejan en su vida todas estas experiencias?
GS: Satisfacción. La abogacía es un juego. Estoy entre los cinco mejores abogados de mi país. Hubo un abogado más inteligente que yo, que, como otros, amasó una gran fortuna. Se llamaba Bladimir Mosquera Cruz. Lo mataron (...) en Cali. Era muy sagaz, pero creo que uno de sus errores fue que era voraz por el dinero. Era ostentoso. A mí me gustó el bajo perfil (...). Nunca quise tener escolta. No creo en la seguridad que brindan. Los únicos que están seguros son los muertos. A mí me encanta el peligro. Entendí que la vida no es lógica, es un peligro, un enigma. Es como un río que fluye. Ya la disfruté y la disfruto (...). Soy el único abogado que reconoce públicamente ser de la mafia. Nunca exigí millones a mis clientes. Es un error. Cobré lo justo: un adelanto y lo demás en mensualidades. Nunca me comprometí a conseguir sentencias favorables a mis clientes. Hacerlo y no cumplir hubiera sido mi sentencia de muerte (...). Tuve clientes colombianos en varios países del mundo, la mayoría en España y Francia. Ahora, muchos están en Venezuela. El régimen de Chávez ofrece mucha seguridad a los narcos (...).
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Regreso
He tenido un poco olvidado el blog desde hace algo más de un mes. El trabajo me está absorbiendo demasiado....pero bueno, ya regresé...
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Cosas cotidianas
25 may 2009
Engañao...
Viví engañado. Cuando nos graduamos del COU en el Mulhacén, un colegio religioso de mi tierra, tuvimos que cantar una canción en latín, el himno universitario. Pero me acabo de dar cuenta de que en la escuela eliminaron un par de párrafos (algunos más que no reproduzco aquí, pero estos son los más importantes), en concreto el segundo y el cuarto. He vivido engañado....maaaaa
Gaudeamus igitur,
iuvenes dum sumus.
Post iucundam iuventutem,
post molestam senectutem,
nos habebit humus.
Ubi sunt qui ante nos
in mundo fuere?
Vadite ad superos,
transite ad inferos,
ubi iam fuere.
Vivat Academia,
vivant professores.
Vivat membrum quodlibet,
vivant membra quaelibet,
semper sint in flore.
Vita nostra brevis est,
breve finietur.
Venit mors velociter,
rapit nos atrociter,
nemini parcetur.
(......)
TRADUCCIÓN:
Alegrémonos pues,
mientras seamos jóvenes.
Tras la divertida juventud,
tras la incómoda vejez,
nos recibirá la tierra.
¿Dónde están los que antes que nosotros
pasaron por el mundo?
Subid al mundo de los cielos,
descended a los infiernos,
donde ellos ya estuvieron.
Viva la Universidad,
vivan los profesores.
Vivan todos y cada uno
de sus miembros,
resplandezcan siempre.
Nuestra vida es corta,
en breve se acaba.
Viene la muerte velozmente,
nos arrastra cruelmente,
no respeta a nadie.
(...)
Gaudeamus igitur,
iuvenes dum sumus.
Post iucundam iuventutem,
post molestam senectutem,
nos habebit humus.
Ubi sunt qui ante nos
in mundo fuere?
Vadite ad superos,
transite ad inferos,
ubi iam fuere.
Vivat Academia,
vivant professores.
Vivat membrum quodlibet,
vivant membra quaelibet,
semper sint in flore.
Vita nostra brevis est,
breve finietur.
Venit mors velociter,
rapit nos atrociter,
nemini parcetur.
(......)
TRADUCCIÓN:
Alegrémonos pues,
mientras seamos jóvenes.
Tras la divertida juventud,
tras la incómoda vejez,
nos recibirá la tierra.
¿Dónde están los que antes que nosotros
pasaron por el mundo?
Subid al mundo de los cielos,
descended a los infiernos,
donde ellos ya estuvieron.
Viva la Universidad,
vivan los profesores.
Vivan todos y cada uno
de sus miembros,
resplandezcan siempre.
Nuestra vida es corta,
en breve se acaba.
Viene la muerte velozmente,
nos arrastra cruelmente,
no respeta a nadie.
(...)
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Cosas cotidianas
Retazos. La columna semanal
1. El otro día salía del trabajo cuando un muchacho apareció de repente detrás de un coche y me dijo: "joven, joven, te vendo una sala muy bonita. A buen precio y barata". En mi vida me han ofrecido de todo por la calle, desde hachís "del bueno, que conste" hasta plumeros pa limpiar el polvo, pero juro que nunca me habían ofrecido una sala completa (mesita, sillones y sofá). Es como si le dijera. Sí, sale, envuélvemela y me la llevo, de una vez.
2. Hoy en la mañana, mientras me daba tiempo para terminar de despertar y venir al trabajo me puse a ver 10 minutos los deportes de Fox Sport. En el intermedio de las noticias de esta cadena hubo un anuncio que me llamó la atención: el de la Micro Force, una maquinilla de afeitar inalámbrica, pequeña y, por lo visto, ultrapotente. Pero lo que más me llamó la atención fue ver a un hombre saliendo de la piscina con la máquinilla. ¡Noooooo! También puede sumergirse en el agua....es más, te puedes estar bañanado con la familia y estar afeitándote. ¡¡¡¡¡¡¡¡Qué chulo, qué padre, pero la verdad, qué asco!!!!!!!! ¿¿¿Para qué quieres bañarte en la piscina y afeitarte al mismo tiempo??? ¡La jartá de pelos que dejarías en la piscina es terrible!
3. El jalapeño no es bueno. Por lo menos para mi. Me confundí en Sensei y comí algo que tenía un chile jalapeño completito. En la noche hasta sudor frío me entró en El Pashá y tuve que abandonar la batalla apenas comenzada la noche del sábado. Ni modo. Así es el mundo del jalapeño. (Nota. No me sentí mal de la panza...fue malestar general).
4. Todos los días me despierto con una canción: You, de Switchfoot. Me tranquiliza y me pone de buen humor. Creo que es la canción que más ha durado como alarma de mi móvil...y creo que seguirá ahí. Es suave para despertar y eso me gusta. No he visto la película en la que sale (A walk to remember), que me imagino será un pastelazo, pero la canción es otra cosa.
5. Semana de celebración: el Mérida ganó el clausura de la Primera A y esta semana se juega el ascenso. El miércoles juega el Barcelona contra el Manchester. Así tenían que ser todas las semanas....
2. Hoy en la mañana, mientras me daba tiempo para terminar de despertar y venir al trabajo me puse a ver 10 minutos los deportes de Fox Sport. En el intermedio de las noticias de esta cadena hubo un anuncio que me llamó la atención: el de la Micro Force, una maquinilla de afeitar inalámbrica, pequeña y, por lo visto, ultrapotente. Pero lo que más me llamó la atención fue ver a un hombre saliendo de la piscina con la máquinilla. ¡Noooooo! También puede sumergirse en el agua....es más, te puedes estar bañanado con la familia y estar afeitándote. ¡¡¡¡¡¡¡¡Qué chulo, qué padre, pero la verdad, qué asco!!!!!!!! ¿¿¿Para qué quieres bañarte en la piscina y afeitarte al mismo tiempo??? ¡La jartá de pelos que dejarías en la piscina es terrible!
3. El jalapeño no es bueno. Por lo menos para mi. Me confundí en Sensei y comí algo que tenía un chile jalapeño completito. En la noche hasta sudor frío me entró en El Pashá y tuve que abandonar la batalla apenas comenzada la noche del sábado. Ni modo. Así es el mundo del jalapeño. (Nota. No me sentí mal de la panza...fue malestar general).
4. Todos los días me despierto con una canción: You, de Switchfoot. Me tranquiliza y me pone de buen humor. Creo que es la canción que más ha durado como alarma de mi móvil...y creo que seguirá ahí. Es suave para despertar y eso me gusta. No he visto la película en la que sale (A walk to remember), que me imagino será un pastelazo, pero la canción es otra cosa.
5. Semana de celebración: el Mérida ganó el clausura de la Primera A y esta semana se juega el ascenso. El miércoles juega el Barcelona contra el Manchester. Así tenían que ser todas las semanas....
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Cosas cotidianas
19 may 2009
"Pero de que está feo, está feo"
México es un país de contraste. El México profundo es un ejemplo. La belleza de sus paisajes, cultura y muestras arquitectónicas de muchos pueblos contrasta con las creencias populares. Como ejemplo el Chupacabras.
Ayer se publicó en Diario de Yucatán una nota que no tiene desperdicidio ninguno, sobre todo con la primera frase, una buena entrada para captar al lector. El tema es una muestra del México profundo.
Un duende los atemoriza
Afirman que por las noches cobra vida un muñeco en Cayal
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE.— “No sé si es verdad o mentira lo que dicen de que ese muñeco cobra vida, pero de que está feo, está feo”, expresa Pedro Chan, uno de los habitantes del poblado de Cayal.
En esta comunidad desde hace dos semanas se dejó correr una leyenda de miedo, sobre un duende que, aseguran, de noche cobra vida. Esto ha llamado la atención de decenas de habitantes de esta comunidad y de poblados vecinos como Tikinmul, Pueblo Nuevo y San Camilo, que acuden por las noches a ver al duende. Todo esto empezó un día que el dueño del rancho donde trabaja Leandro Chan Santos le regaló varios juguetes usados, entre ellos el duende. “Nosotros teníamos este muñeco desde hace tiempo, pero hace cinco meses lo pusimos de adorno en la salita y una noche escuché ruidos; los perros aullaban muy fuerte, me levanté y vi al duende que cobró vida y aumentó de tamaño”, narra Pastora Dzul Uc, esposa de Leandro Chan. Un vecino que vino a vernos asegura que el muñeco le sacó la lengua y se movió. Ese señor terminó con mucha fiebre y en el hospital”, precisa la mujer. “Ahora ya no me da miedo. Lo tenemos amarrado con alambre en la puerta de la casa, de noche escuchamos cómo se baja y camina alrededor de la casa”, añade Pastora Dzul Uc.— Alejandro Pech Olvera

(Foto con los derechos reservados de Diario de Yucatán)
Ayer se publicó en Diario de Yucatán una nota que no tiene desperdicidio ninguno, sobre todo con la primera frase, una buena entrada para captar al lector. El tema es una muestra del México profundo.
Un duende los atemoriza
Afirman que por las noches cobra vida un muñeco en Cayal
SAN FRANCISCO DE CAMPECHE.— “No sé si es verdad o mentira lo que dicen de que ese muñeco cobra vida, pero de que está feo, está feo”, expresa Pedro Chan, uno de los habitantes del poblado de Cayal.
En esta comunidad desde hace dos semanas se dejó correr una leyenda de miedo, sobre un duende que, aseguran, de noche cobra vida. Esto ha llamado la atención de decenas de habitantes de esta comunidad y de poblados vecinos como Tikinmul, Pueblo Nuevo y San Camilo, que acuden por las noches a ver al duende. Todo esto empezó un día que el dueño del rancho donde trabaja Leandro Chan Santos le regaló varios juguetes usados, entre ellos el duende. “Nosotros teníamos este muñeco desde hace tiempo, pero hace cinco meses lo pusimos de adorno en la salita y una noche escuché ruidos; los perros aullaban muy fuerte, me levanté y vi al duende que cobró vida y aumentó de tamaño”, narra Pastora Dzul Uc, esposa de Leandro Chan. Un vecino que vino a vernos asegura que el muñeco le sacó la lengua y se movió. Ese señor terminó con mucha fiebre y en el hospital”, precisa la mujer. “Ahora ya no me da miedo. Lo tenemos amarrado con alambre en la puerta de la casa, de noche escuchamos cómo se baja y camina alrededor de la casa”, añade Pastora Dzul Uc.— Alejandro Pech Olvera

(Foto con los derechos reservados de Diario de Yucatán)
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Cosas cotidianas
17 may 2009
Mata o mata por ping-pong
Lógicamente todos hemos soñado estupideces. Lo curioso es despertarse con la última estupidez todavía en la cabeza, como una situación, una frase o cualquier otra cosa. Por ejemplo, hace un rato me desperté del segundo sueño dominguero (12im) con la frase: "mata o mata por ping-pong".
Anoche, dando una cabezada antes de dormir tuve un breve sueño un poco absurdo: ¿Qué pasaría si en lugar de tener horas el día fueran años? ¿Cuántos años tendríamos? No recuerdo el sueño bien, pero si me acuerdo que andaba yo inquieto por responder y hacer cálculos de mi edad...
Qué bonito soñar absurdos y acordarte después...finalmente te das cuenta de que todos, aunque sea en sueños, tenemos una parte demente..
Anoche, dando una cabezada antes de dormir tuve un breve sueño un poco absurdo: ¿Qué pasaría si en lugar de tener horas el día fueran años? ¿Cuántos años tendríamos? No recuerdo el sueño bien, pero si me acuerdo que andaba yo inquieto por responder y hacer cálculos de mi edad...
Qué bonito soñar absurdos y acordarte después...finalmente te das cuenta de que todos, aunque sea en sueños, tenemos una parte demente..
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Cosas cotidianas
13 may 2009
Los sentidos
Más allá de la marranada del vídeo, lo que más me llamó la atención del mismo fue lo espectacular de los sonidos: para empezar, un idioma que no entiende ni su madre; después, el sonido brusco y puro del vómito; después, silencio; y después de nuevo el idioma... Un juego de sonidos fino y puro...
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El día del vídeo
12 may 2009
De contadores va la cosa
9.30am. Colegio de Contadores Públicos de Yucatán. Yo, frente a una miniventanilla de pago, esperando que me den un número para participar en una carrera de 10 kilómetros el próximo domingo. Nadie a mi alrededor.
De repente se escucha al fondo, dentro:
-¿Y el contador?
-No lo sé. Estará con la contadora.
-Bueno, entonces diré al contador del teléfono que llame más tarde.
-Cuando llegue te digo para que le marques y que hablen...
Finalmente, de contadores va la cosa. Qué curioso. ¿De qué más se puede hablar dentro de un colegio de contadores, verdad? ¿Los distinguirán por los olores?
...
De repente se escucha al fondo, dentro:
-¿Y el contador?
-No lo sé. Estará con la contadora.
-Bueno, entonces diré al contador del teléfono que llame más tarde.
-Cuando llegue te digo para que le marques y que hablen...
Finalmente, de contadores va la cosa. Qué curioso. ¿De qué más se puede hablar dentro de un colegio de contadores, verdad? ¿Los distinguirán por los olores?
...
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Cosas cotidianas
7 may 2009
Las anécdotas de Lauri (I): el piropo
Hace muchos años, cuando veraneábamos en Los Yesos, marchoso y variopinto (por mis webs) pueblo de la costa granadina, conocí al que creía que era el amor de mi vida. Lauri, se llamaba, o la llamaban, pero en ese entonces me parecía el nombre más bonito del mundo y la única mujer que se fijó en mis huesos. Ni recuerdo cuántos años tenía, pero eran suficientes para pensar sólo en ella.
-Tío, ¿sabes que Lauri te pone los cuernos cuando acaba el verano?, me decía un pringao cuatro ojos, hijo de la familia que compartía casa de verano con la familia de Lauri.
-Bah, me da igual (hasta ahí llegaba mi amor, que ni era celoso). Total, yo también le pongo los cuernos cuando acaba el verano (una mierda; no me comía una rosca en invierno y sólo estaba esperando que llegara el verano pa poder, aunque sea, darle la mano). Pero bueno, me hacía el fuerte.
Un día, temprano, Lauri llamó a mi ventana (mi familia rentaba una casa encima de la de ella). Salí muerto de sueño y me dio una carta. Había subido junto con la hija de los amigos de sus papás, vamos, la hermana del pringao cuatro ojos que me dijo lo de los cuernos.
-Toma, para ti, me dijo, y se fue.
Era el primer año que la conocía, pero en las intensas tardes de Los Yesos, cuya única diversión era ver los coches pasar por la carretera, después de la curva y jugar a adivinar de qué color sería el próximo coche que pasara, Lauri y yo nos hicimos inseparables. Supongo que eso fue lo que provocó ese amor tan intenso del que sólo, en tres o cuatro años, se originó un simple beso de medio segundo. Cosas de la edad.
Entré en la casa y la carta, pintada con plumones de diferentes colores, rezaba unos versos, no tan bonitos como los de Estela (ver posts anteriores) ("La oportunidad no pasa andando, sino volando, decídete que te estoy esperando), claro, pero cargados de sentimiento y profundas palabras:
"Tu madre tuvo que ser pastelera,
porque un bombón como tú
no lo hace cualquiera".
Yo, que espantaba en las mujeres sin querer el deseo de que me dijeran versos o piropos -además, se llevaba que lo dijeran los hombres-, me sentí como nunca. "La tengo en el bote", pensé y se me quitó el sueño.
Sin quererlo me vino mi vena poética y mis recuerdos de clases y dije algo así como "nene, nene, no le puedes fallar. Ella está esperando una poesía o un piropo". Agarré una hoja de una libreta de cuadros, una pluma de Caja Rural (todo el mundo tenía una aunque no pintara) y saqué de mí....¡MI PRIMER PIROPO!
Wow. Impresionante, ahí estaba. Doblé la carta y utilicé el sobre que me había dado ella. Total, todos los sobres eran iguales. Me cambié de ropa y bajé. Como era tan, la verdad, tan sucio en esa época, como no había sudado en la noche y, lo más importante, como no estaba mi madre para obligarme a bañarme ni mi hermano para acusarme de marrano, obvié ese paso de la bañera y simplemente me peiné un poco al estilo José Mari Aznar y pa lante, pa'l toro....
Bajé y me la encontré de frente, sin su amiga, en plena cuesta hacia la playa.
-Hola, Lauri, le dije de manera original.
-Hola. Me respondió sutilmente.
-Toma. Esto es para ti. Pero léela después, ¿vale?
-Vale.
Me fui a mi casa y ella se quedó atrás, averiguando qué decía la carta. No la vi hasta la tarde, cuando todos los niños de las casas bajábamos a jugar 21 o botella a la canasta de la casa más grande.
-Hola, Lauri.
-Eres un bestia, me respondió en buen plan.
-¿Por qué?
-Pensaba que eras más romántico, y se rió.
Se me quedó cara de tonto recordando el piropo que le dije como para no ser menos que su piropo.
-Ah, perdona.
-La verdad, tú crees que "tía buena, maciza, tu culo me hipnotiza" ¿es un piropo bonito? Eres un bestia........pero gracias...si lo piensas así...
-Tío, ¿sabes que Lauri te pone los cuernos cuando acaba el verano?, me decía un pringao cuatro ojos, hijo de la familia que compartía casa de verano con la familia de Lauri.
-Bah, me da igual (hasta ahí llegaba mi amor, que ni era celoso). Total, yo también le pongo los cuernos cuando acaba el verano (una mierda; no me comía una rosca en invierno y sólo estaba esperando que llegara el verano pa poder, aunque sea, darle la mano). Pero bueno, me hacía el fuerte.
Un día, temprano, Lauri llamó a mi ventana (mi familia rentaba una casa encima de la de ella). Salí muerto de sueño y me dio una carta. Había subido junto con la hija de los amigos de sus papás, vamos, la hermana del pringao cuatro ojos que me dijo lo de los cuernos.
-Toma, para ti, me dijo, y se fue.
Era el primer año que la conocía, pero en las intensas tardes de Los Yesos, cuya única diversión era ver los coches pasar por la carretera, después de la curva y jugar a adivinar de qué color sería el próximo coche que pasara, Lauri y yo nos hicimos inseparables. Supongo que eso fue lo que provocó ese amor tan intenso del que sólo, en tres o cuatro años, se originó un simple beso de medio segundo. Cosas de la edad.
Entré en la casa y la carta, pintada con plumones de diferentes colores, rezaba unos versos, no tan bonitos como los de Estela (ver posts anteriores) ("La oportunidad no pasa andando, sino volando, decídete que te estoy esperando), claro, pero cargados de sentimiento y profundas palabras:
"Tu madre tuvo que ser pastelera,
porque un bombón como tú
no lo hace cualquiera".
Yo, que espantaba en las mujeres sin querer el deseo de que me dijeran versos o piropos -además, se llevaba que lo dijeran los hombres-, me sentí como nunca. "La tengo en el bote", pensé y se me quitó el sueño.
Sin quererlo me vino mi vena poética y mis recuerdos de clases y dije algo así como "nene, nene, no le puedes fallar. Ella está esperando una poesía o un piropo". Agarré una hoja de una libreta de cuadros, una pluma de Caja Rural (todo el mundo tenía una aunque no pintara) y saqué de mí....¡MI PRIMER PIROPO!
Wow. Impresionante, ahí estaba. Doblé la carta y utilicé el sobre que me había dado ella. Total, todos los sobres eran iguales. Me cambié de ropa y bajé. Como era tan, la verdad, tan sucio en esa época, como no había sudado en la noche y, lo más importante, como no estaba mi madre para obligarme a bañarme ni mi hermano para acusarme de marrano, obvié ese paso de la bañera y simplemente me peiné un poco al estilo José Mari Aznar y pa lante, pa'l toro....
Bajé y me la encontré de frente, sin su amiga, en plena cuesta hacia la playa.
-Hola, Lauri, le dije de manera original.
-Hola. Me respondió sutilmente.
-Toma. Esto es para ti. Pero léela después, ¿vale?
-Vale.
Me fui a mi casa y ella se quedó atrás, averiguando qué decía la carta. No la vi hasta la tarde, cuando todos los niños de las casas bajábamos a jugar 21 o botella a la canasta de la casa más grande.
-Hola, Lauri.
-Eres un bestia, me respondió en buen plan.
-¿Por qué?
-Pensaba que eras más romántico, y se rió.
Se me quedó cara de tonto recordando el piropo que le dije como para no ser menos que su piropo.
-Ah, perdona.
-La verdad, tú crees que "tía buena, maciza, tu culo me hipnotiza" ¿es un piropo bonito? Eres un bestia........pero gracias...si lo piensas así...
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Verano en la playa
26 abr 2009
Michelle
En la celebración del cumpleaños de Dennis (chico) estábamos todos en la quinta y llegó un show de piratas de lo peor. Trajes mal hechos, no se movían, etc. Hasta los niños se aburrieron a la mitad. En una de sus actividades, sacaron a tres papás a bailar con sus hijos. Como había pocos hombres, tuve que salir a bailar con una hija adoptiva.
-Hola, ¿cómo te llamas? Le pregunto a la nena.
-Michelle
-Ah! Bonito nombre, y le agarro los hombros y la pongo delante de mi mirando al show.
En ese momento se da la vuelta y me pide que me agache moviendo la mano rápidamente.
Con cara seria....
-Shhh...shhhh...sé karate.
-(Joder), pensé. No te preocupes, nena, que no lo utilizarás conmigo...
Le quito las manos de los hombros riéndome....y ella, sin darse cuenta del movimiento comienza a llamarme "tío"....
-Hola, ¿cómo te llamas? Le pregunto a la nena.
-Michelle
-Ah! Bonito nombre, y le agarro los hombros y la pongo delante de mi mirando al show.
En ese momento se da la vuelta y me pide que me agache moviendo la mano rápidamente.
Con cara seria....
-Shhh...shhhh...sé karate.
-(Joder), pensé. No te preocupes, nena, que no lo utilizarás conmigo...
Le quito las manos de los hombros riéndome....y ella, sin darse cuenta del movimiento comienza a llamarme "tío"....
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Cosas cotidianas
19 abr 2009
Abrázame
Hace unas horas, casi a la entrada de Mérida, comenzó a sonar una versión de la canción "Abrázame" interpretada por Iván Ferreiro (ex de Los Piratas). Cecy y yo nos quedamos en silencio mientras se escuchaba la guitarra del principio.
-Me encanta esta canción, le dije.
-Sí, a mi también.
(Abrámeeee y nooo me digas nada solo abrázameeee como si fuera ahora la primera vez..., cantamos los dos).
-¿Has escuchado bien la letra alguna vez? -Le pregunto-
-Sí. Está muy padre.
-Tiene que ser duro que alguien te diga eso, ¿verdad?
-Terrible. Y que te digan que se quedan sin vida porque te vas y que aunque te vas, te va a esperar...
(Y Cecy repite la canción; y nos quedamos callados mientras la escuchamos...nuevamente; y ponemos más atención en la letra, y en la situación...)
"Abrázame y no me digas nada sólo abrázame
me basta tu mirada para comprender
que tú te irás...
Abrázame, como si fuera ahora la primera vez
como si me quisieras hoy igual que ayer... abrázame...
Si tú te vas te olvidarás que un
día hace tiempo ya
cuando éramos aún niños me empezaste a amar
y yo te di mi vida, si te vas...
Si tú te vas ya nada será nuestro
tú te llevarás en un sólo momento
una eternidad me quedaré sin nada si te vas...
Abrázame y no me digas nada sólo
abrázame, no quiero que te vayas,
pero se muy bien que tú te irás.
Abrázame como si fuera ahora la primera vez
como si me quisieras hoy igual que ayer... abrázame...
Si tú te vas me quedará el silencio
para conversar,
La sombra de tu cuerpo y la soledad
serán mis compañeras si te vas...
si tú te vas se irá contigo el tiempo
y mi mejor edad,
te seguiré queriendo cada día más
esperaré a que vuelvas si te vas..."
-Me encanta esta canción, le dije.
-Sí, a mi también.
(Abrámeeee y nooo me digas nada solo abrázameeee como si fuera ahora la primera vez..., cantamos los dos).
-¿Has escuchado bien la letra alguna vez? -Le pregunto-
-Sí. Está muy padre.
-Tiene que ser duro que alguien te diga eso, ¿verdad?
-Terrible. Y que te digan que se quedan sin vida porque te vas y que aunque te vas, te va a esperar...
(Y Cecy repite la canción; y nos quedamos callados mientras la escuchamos...nuevamente; y ponemos más atención en la letra, y en la situación...)
"Abrázame y no me digas nada sólo abrázame
me basta tu mirada para comprender
que tú te irás...
Abrázame, como si fuera ahora la primera vez
como si me quisieras hoy igual que ayer... abrázame...
Si tú te vas te olvidarás que un
día hace tiempo ya
cuando éramos aún niños me empezaste a amar
y yo te di mi vida, si te vas...
Si tú te vas ya nada será nuestro
tú te llevarás en un sólo momento
una eternidad me quedaré sin nada si te vas...
Abrázame y no me digas nada sólo
abrázame, no quiero que te vayas,
pero se muy bien que tú te irás.
Abrázame como si fuera ahora la primera vez
como si me quisieras hoy igual que ayer... abrázame...
Si tú te vas me quedará el silencio
para conversar,
La sombra de tu cuerpo y la soledad
serán mis compañeras si te vas...
si tú te vas se irá contigo el tiempo
y mi mejor edad,
te seguiré queriendo cada día más
esperaré a que vuelvas si te vas..."
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Cosas cotidianas
12 abr 2009
La historia de "Sugar" Ray
Hoy, leyendo el diario Marca on line me encontré con esta historia. Es un buen artículo aunque le sobran muchos adjetivos. Pero es interesante. Lo que consiguió este artículo son dos cosas: una, que aunque no me guste mucho el boxeo lo haya leído, y dos, que lo estoy compartiendo en el blog.
SE CUMPLEN 20 AÑOS DE LA MUERTE DE ‘SUGAR’ RAY ROBINSON, EL MEJOR BOXEADOR LIBRA POR LIBRA DE LA HISTORIA
'Sugar' Ray, el que se comió la vida a golpes
Por QUIQUE PEINADO (Diario Marca)
“Sé que me he gastado cuatro millones de dólares. Y no me arrepiento. Nunca aposté, simplemente me dediqué a hacer a la gente feliz, a llevar a los míos conmigo y a prestarle dinero a quien lo necesitaba. Muchas veces no me lo devolvían, pero no me importa”. La frase era de un orgulloso boxeador retirado, ‘Sugar’ Ray Robinson, unánimemente reconocido como el mejor boxeador de la historia libra por libra. Acabó arruinándose, pero nunca se arrepintió de lo hecho. “El dinero es para disfrutarlo”, decía.
Mohammed Ali dijo de él que era “el rey, el maestro, mi ídolo”. Le ofreció ser su manager, cuando ‘Sugar’ ya flirteaba con la indigencia, pero se negó. La oferta incluía hacerse de la Nación del Islam, la secta de musulmanes negros de la que era devoto Ali. “Le dije que era cristiano y que creía en Dios”, declaró Robinson. Así era él: todo importaba más que el dinero.
Tanto fue así que a mediados de los 60, unos meses después de retirarse a los 44 años, la ciudad de Nueva York, la misma que le había visto crecer en su orgulloso Harlem cuando a los 12 años emigró desde Detroit, le hizo un homenaje. El Madison Square Garden, repleto, recordó su figura, su pegar radiante, galáctico, el más rápido que ha habido jamás. Y le dio un gran trofeo que le coronaba como ‘El mejor boxeador de todos los tiempos’. Cuando llegó a su modesta casa, se quitó el traje que ocultaba su ruina y el trofeo se quedó en el suelo. Sólo tenía dos muebles: una plancha de débil metal sobre cuatro patas de madera y una vieja cama de madera. Ninguno aguantaba el peso del pesado galardón.
Fue el resultado de la manera en la que interpretó la vida. Viajaba con 13 personas, desde un peluquero hasta un chico que silbaba en los entrenamientos para que ‘Sugar’ llevara el ritmo. Inventó el concepto de ‘séquito’, esa gente que, sin saber muy bien por qué, acompaña a algunos deportistas, especialmente afroamericanos. “Algunos venían simplemente porque me lo hacían pasar bien, para reírnos”, reconocía el boxeador.
Hoy se cumplen 20 años de su muerte, víctima del Alzheimer, en California, donde pasó sus últimos años haciendo esporádicas apariciones en televisión y gestionando una fundación de ayuda a los más pobre. Dos décadas desde que se fue el púgil que bailaba en el ring y cuando se bajaba de él quería seguir danzando, devorando la vida que le había dado el don de boxear como nunca nadie lo hizo antes ni lo ha vuelto a hacer después.
El boxeo más dulce
No había nadie en Nueva York que, a comienzos de los 40, no hubiera oído hablar de ‘Sugar’ Ray Robinson, el chico de los golpes dulces, el que lanzaba puños a la velocidad de la luz. Como amateur había ganado sus 85 combates, 69 por KO. “Era capaz de dar un golpe de KO retrocediendo. Su juego de pies era algo nunca visto hasta entonces. Su velocidad de manos era inigualable”, escribió Bert Randolph, director de ‘Ring Magazine’, en un libro en el que colocaba a ‘Sugar’, como todos, en el número uno del ranking de todos los tiempos.
Para Robinson, la clave era “el ritmo. Tienes que tener ritmo y hacer que el rival no se meta en él. El boxeo es el arte de la autodefensa”. Un ritmo que exhibió en aquellos seis combates de leyenda con Jake LaMotta, recogidos en ‘Toro Salvaje’, la mítica película de Martin Scorsese. Pero el baile encima del ring no le llenaba.
Tal era su afán de ritmo que en 1952, 12 años después de su debut profesional, decidía retirarse para empezar una errática carrera en su otra gran pasión: ser bailarín de claqué. Acababa de ser noqueado por primera y única vez en su carrera por Joel Maxim. A Robinson le tiraron los golpes de su rival, pero sobre todo, el calor: En el Yankee Stadium, al aire libre, hacía 39 grados y antes que Robinson, se cayó el árbitro, también víctima del calor.
Era su primera retirada, con 131 victorias en 136 combates. Tres años después, tras fracasar como bailarín, volvió, y dejó grandes gestas. En su tercer combate, contra ‘Bobo’ Olson, ya era otra vez campeón del mundo. Terminaría con 16 derrotas, seis de ellas en sus cinco últimos meses como profesional, ya físicamente mermado y con su desordenada vida comiéndose su talento.
Luego vino la pobreza y un final honroso, el que pudo llevar con dignidad sus últimos años hasta que el Alzheimer le convirtió en sus propios recuerdos. Tenía 67 años cuando, el 12 de abril de 1989, se fue para siempre. Él se comió su vida a golpes, la disfrutó y, quizá, acabó noqueado por ella. Pero fue la derrota más dulce del boxeador que pegaba con puños de azúcar.
http://www.marca.com/2009/04/12/mas_deportes/otros_deportes/1239520366.html
SE CUMPLEN 20 AÑOS DE LA MUERTE DE ‘SUGAR’ RAY ROBINSON, EL MEJOR BOXEADOR LIBRA POR LIBRA DE LA HISTORIA
'Sugar' Ray, el que se comió la vida a golpes
Por QUIQUE PEINADO (Diario Marca)
“Sé que me he gastado cuatro millones de dólares. Y no me arrepiento. Nunca aposté, simplemente me dediqué a hacer a la gente feliz, a llevar a los míos conmigo y a prestarle dinero a quien lo necesitaba. Muchas veces no me lo devolvían, pero no me importa”. La frase era de un orgulloso boxeador retirado, ‘Sugar’ Ray Robinson, unánimemente reconocido como el mejor boxeador de la historia libra por libra. Acabó arruinándose, pero nunca se arrepintió de lo hecho. “El dinero es para disfrutarlo”, decía.
Mohammed Ali dijo de él que era “el rey, el maestro, mi ídolo”. Le ofreció ser su manager, cuando ‘Sugar’ ya flirteaba con la indigencia, pero se negó. La oferta incluía hacerse de la Nación del Islam, la secta de musulmanes negros de la que era devoto Ali. “Le dije que era cristiano y que creía en Dios”, declaró Robinson. Así era él: todo importaba más que el dinero.
Tanto fue así que a mediados de los 60, unos meses después de retirarse a los 44 años, la ciudad de Nueva York, la misma que le había visto crecer en su orgulloso Harlem cuando a los 12 años emigró desde Detroit, le hizo un homenaje. El Madison Square Garden, repleto, recordó su figura, su pegar radiante, galáctico, el más rápido que ha habido jamás. Y le dio un gran trofeo que le coronaba como ‘El mejor boxeador de todos los tiempos’. Cuando llegó a su modesta casa, se quitó el traje que ocultaba su ruina y el trofeo se quedó en el suelo. Sólo tenía dos muebles: una plancha de débil metal sobre cuatro patas de madera y una vieja cama de madera. Ninguno aguantaba el peso del pesado galardón.
Fue el resultado de la manera en la que interpretó la vida. Viajaba con 13 personas, desde un peluquero hasta un chico que silbaba en los entrenamientos para que ‘Sugar’ llevara el ritmo. Inventó el concepto de ‘séquito’, esa gente que, sin saber muy bien por qué, acompaña a algunos deportistas, especialmente afroamericanos. “Algunos venían simplemente porque me lo hacían pasar bien, para reírnos”, reconocía el boxeador.
Hoy se cumplen 20 años de su muerte, víctima del Alzheimer, en California, donde pasó sus últimos años haciendo esporádicas apariciones en televisión y gestionando una fundación de ayuda a los más pobre. Dos décadas desde que se fue el púgil que bailaba en el ring y cuando se bajaba de él quería seguir danzando, devorando la vida que le había dado el don de boxear como nunca nadie lo hizo antes ni lo ha vuelto a hacer después.
El boxeo más dulce
No había nadie en Nueva York que, a comienzos de los 40, no hubiera oído hablar de ‘Sugar’ Ray Robinson, el chico de los golpes dulces, el que lanzaba puños a la velocidad de la luz. Como amateur había ganado sus 85 combates, 69 por KO. “Era capaz de dar un golpe de KO retrocediendo. Su juego de pies era algo nunca visto hasta entonces. Su velocidad de manos era inigualable”, escribió Bert Randolph, director de ‘Ring Magazine’, en un libro en el que colocaba a ‘Sugar’, como todos, en el número uno del ranking de todos los tiempos.
Para Robinson, la clave era “el ritmo. Tienes que tener ritmo y hacer que el rival no se meta en él. El boxeo es el arte de la autodefensa”. Un ritmo que exhibió en aquellos seis combates de leyenda con Jake LaMotta, recogidos en ‘Toro Salvaje’, la mítica película de Martin Scorsese. Pero el baile encima del ring no le llenaba.
Tal era su afán de ritmo que en 1952, 12 años después de su debut profesional, decidía retirarse para empezar una errática carrera en su otra gran pasión: ser bailarín de claqué. Acababa de ser noqueado por primera y única vez en su carrera por Joel Maxim. A Robinson le tiraron los golpes de su rival, pero sobre todo, el calor: En el Yankee Stadium, al aire libre, hacía 39 grados y antes que Robinson, se cayó el árbitro, también víctima del calor.
Era su primera retirada, con 131 victorias en 136 combates. Tres años después, tras fracasar como bailarín, volvió, y dejó grandes gestas. En su tercer combate, contra ‘Bobo’ Olson, ya era otra vez campeón del mundo. Terminaría con 16 derrotas, seis de ellas en sus cinco últimos meses como profesional, ya físicamente mermado y con su desordenada vida comiéndose su talento.
Luego vino la pobreza y un final honroso, el que pudo llevar con dignidad sus últimos años hasta que el Alzheimer le convirtió en sus propios recuerdos. Tenía 67 años cuando, el 12 de abril de 1989, se fue para siempre. Él se comió su vida a golpes, la disfrutó y, quizá, acabó noqueado por ella. Pero fue la derrota más dulce del boxeador que pegaba con puños de azúcar.
http://www.marca.com/2009/04/12/mas_deportes/otros_deportes/1239520366.html
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Notas
6 abr 2009
El tío
Ayer hablé por teléfono con mis papás y uno de mis dos sobrinos. Quería aprovechar que los dos niños estaban allí durante la Semana Santa para hablar y oir sus voces. Ambos son de lo más bonito que hay en mi vida. Después de que me comentaron que la pequeña ya estaba durmiendo, hice que sacaran al mayor que estaba dándose un baño para hablar con él.
- ¡Hola, chavalote! ¿Cómo estás?
- Bien. Me han regalado una Nintendo DS
- ¿En serio? Qué chulo. Pero antes, te acuerdas de mí, ¿no?
- Sí. Claro.
- ¿Sí? A ver, ¿quién soy?
- Eres el tíooooo.....
- ¿Qué tío?.....
- El tío.......mmmmmmmm.......el tío......Javi
- Madre mía, sí que has tardado. Ni te acordabas de mi nombre.
- No. No me acordaba. Es que hace mucho tiempo que no te veo.
Y a uno, que no se lo espera, se le rompe el corazón...
- ¡Hola, chavalote! ¿Cómo estás?
- Bien. Me han regalado una Nintendo DS
- ¿En serio? Qué chulo. Pero antes, te acuerdas de mí, ¿no?
- Sí. Claro.
- ¿Sí? A ver, ¿quién soy?
- Eres el tíooooo.....
- ¿Qué tío?.....
- El tío.......mmmmmmmm.......el tío......Javi
- Madre mía, sí que has tardado. Ni te acordabas de mi nombre.
- No. No me acordaba. Es que hace mucho tiempo que no te veo.
Y a uno, que no se lo espera, se le rompe el corazón...
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Cosas cotidianas
5 abr 2009
Decídete que te estoy esperando....
Se llamaba Estela. Tenía más o menos mi edad y por aquel entonces no tenía pinta de Yoli ni culomoto. Era una chica normal, bonica, pero nada fuera de lo normal. Aun así, para mi, a esa edad en la que no me comía ni las sopas con las mujeres, lo importante era eso, que era mujer, que daba el pego y lo más importante, que se había fijado en mí.
Y fue bastante curioso porque a principios de un verano me compré unos patines en línea, que ese verano iban a estar de supermoda. Me gasté todos mis ahorros en unos Rollerblade increíbles y me puse a patinar yo solo por media ciudad metiéndome de flostios por cada esquina hasta que pude mantenerme bien. Ese verano se había instalado cerca de mi casa un carrusel de feria (puro caballito de plástico dando vueltas para los niños), y a huevo que todos los días pasaba yo con mis patines por allí porque no había otro camino. Un día, a mi buzón llegó una carta sin remitente, pero que ponía mi nombre. Era una carta de amor. Con los bordes quemados (al más puro estilo apergaminado). "Dios -pensé-, mis sueños se han cumplido. De quién será?" Por mi mente empezaron a volar nombres de chicas que me gustaban...y la verdad, volaron decenas y decenas de nombres porque por esa época me gustaba todo lo que se moviera y fuera mujer. En esa carta me escribieron que era muy guapo y que patinaba muy bien...que era muy deportista, bla bla bla y JA JA JA.
Lo que suele pasar en estos casos pasó. La que me escribió la carta era una de las dos que siempre estaba en el carrusel. Su cara nunca pasó por mi mente porque al fin y al cabo NO ME GUSTABA NAAADA y ya era raro porque ya digo, me gustaba todo lo que fuera mujer y tuviera sangre en las venas.
No recuerdo cómo, me hice amigo de la que le gustaba, pero tatatachán, una tarde me presentó a su amiga, Estela, y me gustó y le gusté aunque ni ella ni yo éramos gran cosa. Eso sí, yo era muy simpático y con buen corazón, jeje.
Empezamos a salir, aunque nunca nos dimos un beso, pero yo empecé a aburrirme y a pasar más de ella. Se juntó también que eran las fiestas del barrio de fútbol y pues en esa época elegir entre mis amigos y ella tenía una solución fácil: mis amigos.
Yo estaba en la gloria. Me sentía un chingón: tenía una chava aguantándome que me fuera con mis amigos a jugar y no le hiciera ni pajolero caso; no dejaba de mejorar mi técnica con los patines y estaba de vacaciones, rascándome las nalgas a mano llena. Y todo siguió así, hasta que un día sonó el telefonillo del portal de mi casa: "¿Quién es?", pregunté. "Soy yo, Estela. ¿Puedes bajar?". Eran las 5 ó 6 de la tarde y yo estaba en plena partida del Out Run, un juego del ordenador MSX 64K que mi hermano se había agenciado años atrás.
Medio molesto bajé al portal y ahí estaba ella, con un sobre blanco en la mano. "Toma", me dijo extendiéndome el sobre. "Y esto, ¿qué es?", pregunté. "Un sobre. Ábrelo y mañana hablamos, ¿vale?". Yo me di por enterado y sin decir nada, ambos nos fuimos, cada quien por su lado. Al llegar a mi casa abrí el sobre y encontré una tarjeta de esas de felicitación. Nunca se me olvidará. Era una tarjeta roja con un bebé sentado en medio sonriendo, en blanco y negro. El texto que venía con la tarjeta no lo recuerdo, pero Estela, cuidadosamente, había escrito una frase que nunca se me olvidó, sobre todo por la rima: "La oportunidad no pasa andando, sino volando. Decídete, que te estoy esperando".
Joder, me llegó. En ese momento me dije: "que jodío eres, nene. Te pasas con ella". Entonces traté de escribirle una nota (era la moda, escribirlo todo en notas. Más emocionante). La reescribí como 10 veces hasta que pensé: "no, mejor se lo digo a la cara y le pido perdón". Con esas me dormí en la noche pensando en cómo iba a pedirle perdón por pasar olímpicamente de ella. Pero a la mañana siguiente, ya con las ideas más frescas, pensé: "joder, vaya rima. Bonito, bonito, pero vaya rima. Además, hay otras en el mundo, ¿no? Si ya he conseguido a una, de soltero puedo conseguir a otras..." y así fue. Acordamos que nos dejaríamos de ver y yo me colgué de nuevo el cartel de soltero, el cual siguió colgado durante muuuucho tiempo (jodida realidad).
Después de unos años la vi en algún pub que otro. Me contó su amiga, la que me escribió la carta apergaminada, que tenía novio, un tío con una pepino (moto Yamaha Yog) y de Chauchina. Ella estaba más Yoli que nunca; se hacía la línea de los ojos hasta las orejas y estaba flipada con su chulito de la pepino. Tiempo después me dicen que el tío pasó de ella y, creo recordar, que iba a entrar a la universidad, la amiga común me dijo que Estela, ya soltera, quería quedar conmigo para tomar algo y hablar. Que la invitara a salir. Cuando me dijo eso, lo único que me vino a la cabeza fue: "La oportunidad no pasa andando, sino volando. Decídete que te estoy esperando" y me negué.
Y fue bastante curioso porque a principios de un verano me compré unos patines en línea, que ese verano iban a estar de supermoda. Me gasté todos mis ahorros en unos Rollerblade increíbles y me puse a patinar yo solo por media ciudad metiéndome de flostios por cada esquina hasta que pude mantenerme bien. Ese verano se había instalado cerca de mi casa un carrusel de feria (puro caballito de plástico dando vueltas para los niños), y a huevo que todos los días pasaba yo con mis patines por allí porque no había otro camino. Un día, a mi buzón llegó una carta sin remitente, pero que ponía mi nombre. Era una carta de amor. Con los bordes quemados (al más puro estilo apergaminado). "Dios -pensé-, mis sueños se han cumplido. De quién será?" Por mi mente empezaron a volar nombres de chicas que me gustaban...y la verdad, volaron decenas y decenas de nombres porque por esa época me gustaba todo lo que se moviera y fuera mujer. En esa carta me escribieron que era muy guapo y que patinaba muy bien...que era muy deportista, bla bla bla y JA JA JA.
Lo que suele pasar en estos casos pasó. La que me escribió la carta era una de las dos que siempre estaba en el carrusel. Su cara nunca pasó por mi mente porque al fin y al cabo NO ME GUSTABA NAAADA y ya era raro porque ya digo, me gustaba todo lo que fuera mujer y tuviera sangre en las venas.
No recuerdo cómo, me hice amigo de la que le gustaba, pero tatatachán, una tarde me presentó a su amiga, Estela, y me gustó y le gusté aunque ni ella ni yo éramos gran cosa. Eso sí, yo era muy simpático y con buen corazón, jeje.
Empezamos a salir, aunque nunca nos dimos un beso, pero yo empecé a aburrirme y a pasar más de ella. Se juntó también que eran las fiestas del barrio de fútbol y pues en esa época elegir entre mis amigos y ella tenía una solución fácil: mis amigos.
Yo estaba en la gloria. Me sentía un chingón: tenía una chava aguantándome que me fuera con mis amigos a jugar y no le hiciera ni pajolero caso; no dejaba de mejorar mi técnica con los patines y estaba de vacaciones, rascándome las nalgas a mano llena. Y todo siguió así, hasta que un día sonó el telefonillo del portal de mi casa: "¿Quién es?", pregunté. "Soy yo, Estela. ¿Puedes bajar?". Eran las 5 ó 6 de la tarde y yo estaba en plena partida del Out Run, un juego del ordenador MSX 64K que mi hermano se había agenciado años atrás.
Medio molesto bajé al portal y ahí estaba ella, con un sobre blanco en la mano. "Toma", me dijo extendiéndome el sobre. "Y esto, ¿qué es?", pregunté. "Un sobre. Ábrelo y mañana hablamos, ¿vale?". Yo me di por enterado y sin decir nada, ambos nos fuimos, cada quien por su lado. Al llegar a mi casa abrí el sobre y encontré una tarjeta de esas de felicitación. Nunca se me olvidará. Era una tarjeta roja con un bebé sentado en medio sonriendo, en blanco y negro. El texto que venía con la tarjeta no lo recuerdo, pero Estela, cuidadosamente, había escrito una frase que nunca se me olvidó, sobre todo por la rima: "La oportunidad no pasa andando, sino volando. Decídete, que te estoy esperando".
Joder, me llegó. En ese momento me dije: "que jodío eres, nene. Te pasas con ella". Entonces traté de escribirle una nota (era la moda, escribirlo todo en notas. Más emocionante). La reescribí como 10 veces hasta que pensé: "no, mejor se lo digo a la cara y le pido perdón". Con esas me dormí en la noche pensando en cómo iba a pedirle perdón por pasar olímpicamente de ella. Pero a la mañana siguiente, ya con las ideas más frescas, pensé: "joder, vaya rima. Bonito, bonito, pero vaya rima. Además, hay otras en el mundo, ¿no? Si ya he conseguido a una, de soltero puedo conseguir a otras..." y así fue. Acordamos que nos dejaríamos de ver y yo me colgué de nuevo el cartel de soltero, el cual siguió colgado durante muuuucho tiempo (jodida realidad).
Después de unos años la vi en algún pub que otro. Me contó su amiga, la que me escribió la carta apergaminada, que tenía novio, un tío con una pepino (moto Yamaha Yog) y de Chauchina. Ella estaba más Yoli que nunca; se hacía la línea de los ojos hasta las orejas y estaba flipada con su chulito de la pepino. Tiempo después me dicen que el tío pasó de ella y, creo recordar, que iba a entrar a la universidad, la amiga común me dijo que Estela, ya soltera, quería quedar conmigo para tomar algo y hablar. Que la invitara a salir. Cuando me dijo eso, lo único que me vino a la cabeza fue: "La oportunidad no pasa andando, sino volando. Decídete que te estoy esperando" y me negué.
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Cosas cotidianas
3 abr 2009
Imágenes para recordar
Todos los días me acuerdo de Jaén y de Granada. Será que es tiempo de que me acuerde todos los días...Aquí, una foto de los olivares de Jaén y sus líneas perfectas...
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Cosas cotidianas
1 abr 2009
Vídeos musicales inolvidables III
Israé me mostró este vídeo. Es de una niña peruana, Wendy Sulca, y se llama La Tetita. El grupito que toca detrás de ella y el niño danzarín son de otro nivel...Pegadiza la canción...
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