23 nov 2008

Los rollos de papel higiénico

Sams. A cualquier hora del día. Una fila de personas se encuentran frente a los anaqueles del papel higiénico. Algunos se conocen pero evitan mirarse para saludarse y decir lo típico que dices cuando encuentras a algún conocido (que no amigo) en el supermercado: -qué, ¿de compras? -Sí, sí... -Y ¿qué vas a comprar? -Pues algunas cosillas (te haces el loco y das la impresión de que estabas frente al papel higiénico de casualidad)...

Todos se miran de reojo. Unos, para evitar estar más tiempo de lo normal en esa zona agarran lo primero que ven y salen huyendo; otros comparan precios; otros se ponen cerca del papel de cocina y desde ahí divisan todo el papel higiénico que está al lado. Los hay que vienen en parejas y deciden comprar otra cosa mientras su esposa/o elige el papel. En cuanto al carrito, se puede decir que un 95% de las personas que van a comprar papel higiénico lo hacen con carrito y compran más cosas para ocultarlo, por el hecho de que se ve feo que te vean con una bolsa gigante de papel higiénico (así es Sams, todo en grande)en el sobaco (se pone en el sobaco pa tratar de que se vea lo menos posible) y si vas sólo con una bolsota llena de rollos van a pensar que estás urgido en ese momento o que eres un cagón.

Cuando reaccionas y comprendes que el papel higiénico es algo básico, que las hojas de los árboles a veces no son tan grandes como esperas o que el papel de periódico finalmente te mancha la piel, llega el momento de las decisiones.

Los que están tranquilos con su "vicio" de ir al baño muchas veces por semana se toman su tiempo en la elección del papel: doble capa; triple capa; sencillo; perfumado; con relieve; regular; suave; ultrasuave; para pieles sensibles; para niños; de colores variados, con figuras extrañas pintadas........buffff......para aquellos que les da vergüenza que te vean agarrando el papel tener que elegir entre todas estas opciones debe ser como caerte en público de la manera más tonta.

Una segunda elección es el precio. Pagar lo justo por las mejores características, o sea, encontrar el precio más bajo para que tus pompas huelan bien (¿?), no se irriten, el papel llegue a los lugares que jamás pensarías que tienes y, encima, tengan corazoncitos y maripositas para que te dé más gusto agarrarlo. Esa sería la combinación perfecta por un precio justo, pero todos sabemos que tener las pompas con aroma cuesta un poco más, el relieve también y los dibujicos no te digo. Si vas en pareja, el momento del precio es clave. Ella pregunta..."entonces, ¿cuál quieres?" y él, que se ha imaginado limpiándose con todos los tipos de papel que está viendo, checa el precio y dice "ése mismo, el sencillo (de capa sencilla o doble, blanco y de olor a nada), total, es pa limpiarse las pompas, joder, no vas a enmarcarlo". En el fondo, el hombre está muriendo por el aromático.

La tercera elección es el número de rollos, que va relacionada con la primera y la segunda (sobre todo la segunda). Que si 20 jumbo que equivalen a 30 regulares; que si 40 jumbo que equivalen a 50 regulares, que si 20 regulares que serían 40 sencillos....en fin...

Elegir el papel adecuado debe ser algo sencillo. Si las pompas hablaran sería todo más fácil...

2 comments:

Anónimo dijo...

Me recuerdas un pasaje de El Banquete de Platon. Los comensales sugieren un tema de discusion. Uno propone como tema la sal, tan insignificante y tan necesaria.
Desde luego termina ganando el amor, de lo cual trata el céñebre diálogo

Habitante dijo...

Así es, y nada más lejos de la realidad. Obviamente jugando con un margen de error necesario, esto nos ha pasado a todos...o somos así en algunas ocasiones o hemos sido testigos de eso...